No te hagas ni pretendas que entiendes si no la tienes. Por favor.
Creo incorrecto comprender si todo lo ves desde tu punto de vista. Uno siempre escucha poniéndose siempre en el mismo lugar: el de uno mismo. Sería mejor -o más sano- vivir, sentir, abrazar, decodificar y palpar el momento justo cuando se abre la ventana y mirar lo que hay más allá de esas simples palabras.
Cuando puedes ver ahí, detrás del vidrio, lo que realmente hay, podrías comprender. Cuando te des cuenta de que lo que estás viendo es lo que te quieren decir, podrías comprender. Cuando te veas de una manera diferente, vistiendo diferente, calzando diferente, peinado diferente, -hasta anatómicamente diferente- podrías comprender.
Intenta hacer el ejercicio. Al principio cuesta, si -obvio-, pero es cosa de tomarle la mano, ejercitar... Ok. Ok. Si te cuestionas "¿valdrá la pena?", la pregunta más cercana, directa y fácil sería un "no" o un "NO!", porque es complejo o porque simplemente te da "lata" si estás bien como estás -pretendiendo comprender-. Por lo mismo, hay que practicar para ser maestro. Vale la pena cuando las cosas están nubladas y nos ves mucho más adelante que tu nariz -común (natural)-. Tal vez funcione para no inferir o deducir a priori -errores comunicacionales que suelen ocurrir al momento de conversar-. Posiblemente sirve como una herramienta para facilitar la conversación entre varias personas -que con 2 basta-. O quizás vale la pena simplemente para demostrar que estás poniendo atención -supuesto: interés-.
"Está bien, no vale la pena. Lo admito. Es engorrozo. Es tonto. Es innecesario. La vida puede continuar de la misma manera que la he vivido hasta antes de intentar comprender. No me satisface en lo absoluto." Pero piensa lo siguiente: lo que recién escribí, lo hice porque me pongo en tu lugar y porque sé que no vas a poder hacerlo, porque sé que no te es útil y porque sé que te cuesta. Para quien lea esto y cree que le sirve, va a borrar este párrafo y nada pasará. Pero para ti, señor/señorita/señora abstinente, preferirás dejar la lectura hasta aquí y borrarás el siguiente párrafo, porque de seguro que no lo entenderás.
Ejercita vistiendo, calzando y pienado como quien te gustaría comprender. Intenta revivir los sentimientos que te llevan a tener la postura que tienes; los pensamientos, conductas y principios que adquiriste -y/o que venían con el envase- en tu vida para decir lo que estás diciendo. Intenta ponerte en el lugar del otro para entender la lectura que le estás dando a tus palabras, los significados y los por qués.
Lo que debes tener: La Clave: Empatía. El Premio: Respeto. El Morbo: Admiración.
Todo esto debe sonar a cliché, pero y si lo es, ¿qué? ¿Qué pierdes? ¿Qué ganas? Practica. Podría ser tu buena acción del día.
Creo incorrecto comprender si todo lo ves desde tu punto de vista. Uno siempre escucha poniéndose siempre en el mismo lugar: el de uno mismo. Sería mejor -o más sano- vivir, sentir, abrazar, decodificar y palpar el momento justo cuando se abre la ventana y mirar lo que hay más allá de esas simples palabras.
Cuando puedes ver ahí, detrás del vidrio, lo que realmente hay, podrías comprender. Cuando te des cuenta de que lo que estás viendo es lo que te quieren decir, podrías comprender. Cuando te veas de una manera diferente, vistiendo diferente, calzando diferente, peinado diferente, -hasta anatómicamente diferente- podrías comprender.
Intenta hacer el ejercicio. Al principio cuesta, si -obvio-, pero es cosa de tomarle la mano, ejercitar... Ok. Ok. Si te cuestionas "¿valdrá la pena?", la pregunta más cercana, directa y fácil sería un "no" o un "NO!", porque es complejo o porque simplemente te da "lata" si estás bien como estás -pretendiendo comprender-. Por lo mismo, hay que practicar para ser maestro. Vale la pena cuando las cosas están nubladas y nos ves mucho más adelante que tu nariz -común (natural)-. Tal vez funcione para no inferir o deducir a priori -errores comunicacionales que suelen ocurrir al momento de conversar-. Posiblemente sirve como una herramienta para facilitar la conversación entre varias personas -que con 2 basta-. O quizás vale la pena simplemente para demostrar que estás poniendo atención -supuesto: interés-.
"Está bien, no vale la pena. Lo admito. Es engorrozo. Es tonto. Es innecesario. La vida puede continuar de la misma manera que la he vivido hasta antes de intentar comprender. No me satisface en lo absoluto." Pero piensa lo siguiente: lo que recién escribí, lo hice porque me pongo en tu lugar y porque sé que no vas a poder hacerlo, porque sé que no te es útil y porque sé que te cuesta. Para quien lea esto y cree que le sirve, va a borrar este párrafo y nada pasará. Pero para ti, señor/señorita/señora abstinente, preferirás dejar la lectura hasta aquí y borrarás el siguiente párrafo, porque de seguro que no lo entenderás.
Ejercita vistiendo, calzando y pienado como quien te gustaría comprender. Intenta revivir los sentimientos que te llevan a tener la postura que tienes; los pensamientos, conductas y principios que adquiriste -y/o que venían con el envase- en tu vida para decir lo que estás diciendo. Intenta ponerte en el lugar del otro para entender la lectura que le estás dando a tus palabras, los significados y los por qués.
Lo que debes tener: La Clave: Empatía. El Premio: Respeto. El Morbo: Admiración.
Todo esto debe sonar a cliché, pero y si lo es, ¿qué? ¿Qué pierdes? ¿Qué ganas? Practica. Podría ser tu buena acción del día.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario