viernes, 29 de mayo de 2015

Dejar Ir

Ya no se ama a las persona, sólo los momentos con ellas
El universo sigue hablándome, pero decido no  escuchar más
El cansancio es superior y ulterior en mis ojos, en mis pies, en mis labios
Ya no se aguanta tanta tortura innecesaria con nuestros propios pares

Ya no se respira la intensidad del amor infinito de un para siempre
El ahogo parece subir y quedarse donde se le antoja
El murmullo de tu pelo me sigue hablando sin cesar y sin quererlo
Ya no se extinguen las memorias a voluntad, se quedan sin pensar

Ya no se encuentra el sentido en la paz ni en la tranquilidad
El amor está sobrevalorado en la búsqueda de la felicidad propia
El ego es tan fuerte como el saco que aguanta la avaricia
Ya no se quiere vivir sino acumular: gente, risas, humedades, trueques y cachibaches

Ya no se espera ni se aguanta a quién se ama, si no es instantáneo no sirve
El aire se desvanece en la espera y decide entregarse al olvido
El murmullo de tu anhelo ya va cayendo por la pendiente sin retorno
Ya, al fin, no se siente tu vampírica presencia detrás