miércoles, 26 de noviembre de 2008

Vive!

¿Cómo se separa el Amor de la Música?

Mi forma de sentirlos es muy similar. Ambas son sensaciones que vienen desde el fondo de mi cuerpo. Son alegrías que no se pueden palpar, sólo se pueden sentir, no te queda otra. Como te recorre el interior, se te llenan los pulmones, la sonrisa instantánea, te sudan las manos, sientes los pies despegar del suelo, se nota que estás más liviano, el estómago parece licuadora. El cuerpo se estremece. Así se vive la Música. Así se vive el Amor.

Una llamada puede arreglar tu día. No dejes de contestar. Nunca!

No permitas que la costumbre se apodere de tu vida. Ábrete a crear cosas nuevas. Atrévete a intentar lo imposible. Como dice mi padre: "ya tienes el 'no', no pierdes nada probando". Despeja tu mente, mira dentro de ti y encontrarás un mundo sin descubrir. Tómalo y bautízalo con tu nombre. Atrévete a conquistarlo y levanta tu propia civilización, a tu manera.

Acostúmbrate, pero a crear, inventar. Pon tu grano de arena para terminar la playa que creaste. Poténciate contigo. Saca fuerzas de flaqueza para dar un paso adelante. Ármate de valor y abre tu alma a lo nuevo, a lo que te hace bien.

No pienses en tu pasado para forjar tu futuro: el mañana parte por hoy. VIVE!

martes, 18 de noviembre de 2008

Brand New Reborn

Hace tiempo que no escribía.

Eso puede ser debido a estar en contacto con mis sentimientos, a estar en un proceso donde me he conectado con mi ser interior más profundamente que nunca. He comenzado a fijarme en los detalles que antes me fijaba, en detalles que la naturaleza nos regala: las formas, los colores, las tendencias...

Me mirado el mar de la forma que yo sabía mirarlo. Me quedé pegado mirando una roca unos tres minutos, un punto fijo, y los alrededores del punto fijo sólo observando el comportamiento del mar a su alrededor. He descubierto por qué me gusta tanto ir a la playa, al fin, después de tantos años. La función más fuerte que tiene el mar sobre mí es regalarme paz. Me da un poco de su tranquilidad para poder absorverla. Me habla y me dice que tenga templanza, que busque la quietud que la encontraré, la inestabilidad estable.

El hecho de estar hablando desde el corazón hizo darme cuenta que estoy redesarrollando una actitud distinta frente a la vida. Una actitud positiva, optimista. Siento que estoy hablando diferente, como solía hacerlo: con metáforas más que sarcasmos.

Ahora, para mi lo más importante es que estes en paz, que encuentres la tranquilidad ,aunque sea sólo por un día a la semana (de preferencia, su primer día). Me encantaría que sientas que te quieren, que te desean, que te pueden mimar, que te pueden acariciar, que te pueden observar y sonreir sin decir nada (y que significa muchísimo), que te pueden entender, que te pueden hacer llorar de la risa, que te pueden acompañar, que te pueden servir de algo más, que te puedes apoyar, que te miran, que te desnudan, que te besan, que no dejan de mirarte, que no pueden dejar de mirarte, que se preocupan por ti, que no esperan nada de ti (y aún así entregas y se siente), que hay gente dispuesta...

No se como MIERDA agradecerte otro lunes-martes... ¿Bastará un gracias? ¿Cómo puedo hacerte notar lo bien que me haces?

martes, 11 de noviembre de 2008

Lunes

Hay momentos en la vida en que uno no sabe donde está, no sabe quiés es, no sabe lo que quiere, no sabe para donde es el rumbo. Pero la vida tiene la facultad de mostrarte momentos que uno nunca pensó vivir jamás. Es muy sabia, porque siempre elige el momento preciso para abrir tu visión, para ver un poco más allá. Y eso fue lo que me ocurrió un día lunes de noviembre.

Para mi no tiene nombre lo que me sucedió. No sé como reducirlo a una palabra. Me gustaría vivir y revivir ese día una y otra vez, deseando que nunca acabase, deseando que el sol nunca se pusiera, que el planeta quedara estático por siempre y nos quedaramos los dos echados en el pasto conversando de la inmortalidad del cangrejo magallánico del sur. No quería que llegara a su fin y tú lo sabes. No podía dejar de estar a tu lado, me sentí imantado a tu personalidad, estaba muy a gusto con tu compañía. Siento que ese día para mi fue importante porque fue tu forma de ser la que me hizo pensar en su significado.


Conección. Estabamos sintonizados. Nos entendimos perfectamente, quizás porque pasamos por momentos en nuestras vidas similares. O simplemente porque tenemos muchas cosas en común, más allá de las vanalidades. Es como si nuestras áureas fueran del mismo color, como si tuviéramos un nexo invisible, un cordón umbilical por donde compartimos un quése yo, por donde conectamos nuestras mentes.

Por varios momentos sentí paz. Esa paz que ha sido el significado de mi vida, mi fin último, la pude sentir hasta que una introducción de piano hizo su aparición. Me sentía tranquilo contigo. Me sentía en armonía conmigo y sentía que irradiabas exactamente lo mismo. La sinceridad en tus ojos, en tu mirada me comprobaron cada palabra que emanaba de tus labios era realmente lo que sentías. Me habló tu corazón y eso es necesariamente agradecible.

No sé cuantas veces tengo que agradecerte para no sentirme en deuda contigo. Fue maravilloso. Todo, hasta el retraso, la guerra de pasto y el anillo de plata (ja!). Perdón, casi todo. No lo fue el momento de despedirnos. Volví a aterrizar y no quería irme de ahí. Quería que ese abrazo fuera infinito.

Gracias por la confianza.

Tienes una capacidad abismante de hacerme reir.

domingo, 9 de noviembre de 2008

Bitácora de un viaje hacia adentro III

Día 6

Uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde, ¿por qué?

Acaso está en la naturaleza humana no saber apreciar lo que tenemos a nuestro lado, si no que apreciamos lo que está atrás. ¿Será eso normal, parte de la vida diaria?

¿Le pasará lo mismo a los exiliados? ¿O a los que dejaron su tierra buscando cosas nuevas? ¿Apreciarán lo que tenían cuando vivían en su país natal?

Como en todo, debe haber sentimientos encontrados. Ganas de volver y ganas de quedarse. Creo que siempre se echa algo de menos, aunque sea malo. No creo que ese "algo" nuevo supere todas las espectativas, siempre hay algo que recordar, quizás comparando lo nuevo con lo antiguo para hacer un balance entre lo bueno y lo malo de cada cosa que se compara.

Esta ciudad es como la que algún día soñé pisar. Uno ciudad donde todo el ambiente me agrada, aunque siempre se me pierda donde está el norte. Pero extraño el cariño. Ese cariño que la gente que me quiere tiene guardado para darlo siempre justo a tiempo y en el mejor lugar del mundo. Ese cariño que tanto extraño es el que me gustaría retribuirle a mi gente. Es el carió que hace mucho tiempo he pensado que le debo a mis amigos y a la gente que nunca pensé que se acercaría a mi cuando me sintiera como me sentí estando aquí.

Tengo una deuda enorme con toda esa gente y ya tengo pensado como intentar pagarla, y no es precisamente con dinero. Una deuda de cariño se paga con cariño, y es precisamente eso lo que voy a hacer.

Y debo partir con escuchar, luego con compartir y estar en todas (absolutamente todas), abrazar y besar, sentir que los amo y que ellos sientan que es amor de verdad, el único amor que sé dar.

Es una deuda muy grande y no me puedo dar el lujo de darme tiempo para demostrar, y eso implica que no tengo que pensar, sólo tengo que sentir.

___________________________________________________

Día 7 y Final

¿Mazoquismo? ¡No! ¿Impaciencia?

Ahora te estoy escuchando, pero tus labios, tu boca y tu lengua se transformaron en un disco compacto de color rojo que tiene un significado agregado.

El disco por sí mismo y las canciones que hay en él no tendrían significado. Ver el disco o saber que está en algún lado tiene significado. Escuchar cada canción, aunque sea por separado, tienen un significado.

Las cosas que regalamos o que nos regalan tienen significado. Solemos llamar a ese significado "valor sentimental". Esto le da un valor mucho más grande del real. Ni todo el oro del mundo puede devolverte esa "cosa" con valor sentimental. Cada canción que escucho tiene ese valor.

Es un valor que se le fue dando con el pasar del tiempo, acumulando todo lo vivido durante ese tiempo. Y, aún ahora, sigue acumulando este valor. Es cada vez más grande, más potente, más indestructible, más importante, más imponente.

Espero que me perdones, no quiero que este disco deje de acumular valor.

___________________________________________________

Nota: [¡Ánimo la vida es linda! (Lore 24.12.06)]